sábado, 3 de junio de 2017

... se mi salvación

Hoy más que nunca necesito de tu palabra, para que me saque de esta ciénaga de confusión y duda. Mis noches infinitas de pesadillas, mis días de lágrimas y desconsuelos, hace para mi la vida imposible.
¡ Ayúdame a comprenderte !
No dejes que me hunda en el fango de la duda, no dejes que el mar de la sospecha haga naufragar mi razón.
¡ Ayúdame a entenderte !
Y así podré saber de donde nace mi amor hacia ti; no dejes que dude de mis cabales, no dejes que sospeche que mi mente está enferma de amor, que fuera ayer, y hoy sólo es pasión descontrolada de mi cuerpo hacia
tu cuerpo.
¡ Ayúdame a encontrarme !
En esta vorágine de desconcierto, en esta neblina que habita en mi cerebro, en el temor a los años que vendrán. Por lo que hemos vivido, por los días que compartimos nuestro amor, por nuestros abrazos interminables, por nuestros labios que callaban al besarse, por nuestros corazones que latían de emoción.
¡ Ayúdame, hoy más que nunca te necesito !
Tu puedes ser mi salvación o mi muerte final…

viernes, 2 de junio de 2017

Previsión

...recuerdos, nuevas lágrimas, que ruedan por mis mejillas, en los momentos de silencio y soledad. Temo el silencio, temo la soledad; porque ellos vienen, a mi encuentro, como sal en la herida, me hacen sufrir.
No siempre fue así; durante una época disfruté de su amor, que parecía interminable y duradero, hasta la eternidad. Bebí el néctar de sus labios, me hundí en la profundidad de sus ojos, gocé de su sonrisa, jugué, como el viento, con su pelo, amé su cuerpo y al escuchar su voz, mi corazón abría las ventanas, que dan al amor.
Todo fue perfecto; nuestros días se conformaban con risas, juegos, suspiros y grandes momentos de felicidad.¿ Habíamos conquistado el mundo?
¿ Que más podíamos pedirle a la vida, que tan generosa, fue con nosotros ?
¡ Nada pedimos, nada necesitábamos, todos eran premios, en nuestro nido de amor !
Y una tarde, cuando el otoño se iba, me encontré con una nota, Que renunciabas al idilio, a nuestro amor confundido, a nuestra amistad, a terminar con un sueño, que fue un sueño, nada más
Y tus palabras, que hieren y matan, son recuerdos; no hay diferencia, las lágrimas son las mismas, que lastiman mis mejillas y tienen el mismo sabor.
¡ Temo el silencio, temo la soledad ! ¡ Temo, porque tu no estás ¡
Temo al mundo, que nunca fue nuestro. ¡ Lo temo, de verdad !